30 agosto 2007

Descripción de la Ballista Romana por Vitrubio



Arquitecto e ingeniero romano, n. en fecha desconocida, pero contemporáneo de Augusto (s. I d. C.); no se sabe apenas nada de su vida. Se le supone nacido en Verona, donde consta que ejerció como arquitecto un Lucio Vitrubio Cerdone, tal vez liberto suyo; recientemente se le ha identificado con un tal Mamurra, proefectus fabrum de César, pero es más que dudoso que así sea.
Fue ingeniero militar bajo Augusto, aunque no conocemos construcciones suyas. Parece que, según sus instrucciones, se levantó una basílica in fanum. Debe su fama al tratado didáctico De architectura, en 10 libros, que ha conservado la técnica de la arquitectura y de la ingeniería del helenismo; escrita a fines de su vida, apareció hacia el 25 a. C., dedicada al Emperador .


" Dejo explicada la construcción, partes y proporciones de las catapultas. Las de las ballestas son varias y diferentes aunque todas para un efecto mismo: porque unas operan con palancas y ejes, otras con polispastos, otras con árganos, y algunas también con tímpanos: pero ninguna ballesta se construye sino con la debida proporción a la piedra que debe arrojar: por lo cual no es para todos su construcción, sino sólo para los prácticos en Aritmética, a lo menos en el numerar y multiplicar. Porque se hacen en los capiteles los agujeros por donde pasan las maromas de cabello principalmente mujeril, o de nervio, las cuales se proporcionan en resistencia a la gravedad de la piedra que hubiere de tirar la ballesta; como en las catapultas se toma de la longitud del dardo.
Pero para que aún aquellos que ni supieren Geometría ni Aritmética puedan construirlas, y en tiempo la hostilidad no se hallen embarazados en calculaciones, pondré lo que tengo experimentado yo mismo en la práctica, y lo que en parte me enseñaron mis maestros; reduciendo las notas de los pesos griegos a los nuestros."
" La ballesta que debe arrojar una piedra de dos libras, el agujero de capitel tendrá 5 dedos de diámetro. Si de cuatro libras, tendrá 6. si de seis libras, tendrá 7 dedos el agujero. De diez libras, tendrá 8 dedos. De veinte libras, 10 dedos. De cuarenta libras 12 dedos y S K. De sesenta libras, 13 dedos y una octava parte de dedo . De ochenta libras, 15 dedos. De ciento y veinte libras I pie y S, y dedo y medio . De ciento y sesenta libras, 2 pies. De ciento y ochenta libras, 2 pies y V dedos. De doscientas libras, 2 pies y VI dedos. De doscientas y diez libras, 2 pies y 7 dedos. De doscientas y cincuenta libras, 2 pies y 11 dedos y S. Establecida la magnitud del agujero, se describirá el escudo, llamado en griego perítretos, la longitud del cual será 2 agujeros y Fz: la anchura dos y un sexto. La línea tirada se dividirá por medio, y después se robarán los extremos de su figura, a fin de quede oblicua en una sexta parte a lo largo y a lo ancho sobre el ángulo una cuarta parte. En el sitio de su curvatura donde se alargan los ángulos, se oblicuan los agujeros, y la contracción en ancho dobla hacia dentro una sexta parte. El agujero se hará tan oblongo cuanto fuere el grueso del epizige; y después se dividirá su periferia para formar la curvatura suavemente definida . Su grueso será de SF de agujero. Háganse los argollones de 2 diámetros y: - del agujero: anchos I S9 ; y gruesos, exclusa la parte que entra en el agujero, I S: al extremo serán anchos I agujero y r. La longitud de las pilastras será de 5 agujeros y S y r: la curvatura medio agujero; y el grueso una u y una 60 parte del agujero. A la anchura del medio junto al agujero descrito, se añadirá en anchura y grueso una quinta parte de agujero; en altura una cuarta parte. La longitud de la regla que va en la mesa será de 8 agujeros su latitud y grueso medio agujero. La del encaje 2 agujeros y z : el grueso 1 agujero y 99 . La curvatura de la regla rsk. La misma anchura y grueso tendrá la regla de fuera; pero su longitud cuanta diere el ángulo en la descripción; y la anchura de la pilastra hacia donde se curva, K. Las reglas de arriba serán iguales a las de abajo K. Los travesaños de la mesa serán uu K de agujero. La longitud del fusto del climaciclo será de 13 agujeros; su grueso 3 K.
El intervalo del medio un cuarto de agujero : grueso un ochavo y un K. La parte del climaciclo superior próxima a los brazos, y unida a la mesa, se dividirá en toda su longitud en cinco partes: dos de ellas se darán a la pieza que los griegos llaman chêlon : a la anchura un r, al grueso un 9 ; y a la longitud 3 agujeros y medio y un K. El relieve del chêlon será S agujero: el del plinthígono una z y in sicilico de agujero. El axôn, llamado frente transversal, será de tres agujeros . La anchura de las reglas interiores de un r de agujero: el grueso una z y K. En el chêlon va el replum que cubre la grapa, y es de un K. La anchura del fusto del climaciclo será de z: el grueso 12 agujeros y K. El grueso del cuadrado que está a los climaciclos será F de agujero: a los extremos un K. El diámetro del eje redondo será igual al del chêlo: hacia las clavijas será de una S, menos una décima sexta parte K.
La longitud de las antérides será de F II9 agujeros: su latitud en lo bajo un r; y su grueso arriba zK. El basamento llamado eschâra tendrá de largo agujeros: el antibasamento 4 agujeros: el grueso y ancho de entrambos será de agujeros. A la mitad de la altura K se encaja la columna: su latitud y grueso será I y S: la altura no se proporciona con el agujero, sino que se la da la precisa al uso. La longitud del brazo será de 6 agujeros: el grueso en la raíz de un agujero: al extremo F.
Esta es la conmensuración que creí más expedita para la construcción de las ballestas y catapultas: trataré ahora del mejor modo con que podré explicarme con la pluma, de la práctica de armarlas al disparo, con las maromas de cabello o nervio torcido."
(VITRUBIO)

Artilleria romana


 Los romanos, como tantas otras cosas, copiaron de los griegos gran parte de su arsenal artillero .Los romanos perfeccionaron estas armas y consiguieron aprovechar al máximo estas terroríficas armas y con otras de nueva creación sembraron de terror y caos las tierras bárbaras.
Julio Cesar fue el primer general en utilizar la artillería masivamente en campo abierto. Con cuerpos de madera, la mayoría de las máquinas se basaban en la utilización de la torsión de grandes madejas de fibras, nervios, tendones, o crines de animales como fuerza impulsora para el lanzamiento de dardos o grandes piedras. Desde los tiempos de Julio Cesar en las Galias hasta Aecio en los Campos Cataláunicos frente a Atila la artillería romana fue una pieza fundamental en el avance romano frente a los bárbaros que no llegaron a comprender el papel fundamental de estas máquinas en la estrategia guerrera.

Ballista: arma principal del ejército romano, lanzaba piedras en una trayectoria relativamente horizontal. El peso de los proyectiles variaba entre el ligero de poco más de medio kilo, al de 800 g que podría alcanzar alrededor de los 180 metros. También se han encontrado proyectiles con calibres de 6,4 kg a 50 kg, hasta el gigante de 75 kg. Disponían de una por cohorte (10 por legión).

Onager: era una máquina que lanzaba piedras con una honda. Aunque era conocido desde los primeros tiempos no se extendió su uso hasta bien entrado el imperio. La razón puede ser debida a que la ballista era más eficaz a pesar de que fuese más complicada de fabricar y mantener. El onager era un arma de sitio más que un arma para el campo de batalla. Existía otro más grande, el onagri que era el doble de grande. Cuando el brazo lanzase la piedra, esta describiría una parábola parecida a la que realiza un mortero actual. Se estima que su alcance sería de unos 30 m. Disponían de tres por legión.

Scorpio: era un arma que arrojaba flechas. Esta tenía un cuerpo metálico, si bien en un principio fue de madera y más voluminoso. El tamaño de las flechas no llegaba a los 70 cm. Su alcance máximo sería de poco más de 350 m, pero naturalmente un disparo eficaz tuvo que ser inferior, en todo caso a corta y media distancia el proyectil sería capaz de hacer inutilizable un escudo, o de ser letal para un enemigo sin protección. Se estima que cada centuria disponía de una, lo que hace un número de 59 por legión.


15 agosto 2007

Suintila, el rey de los pobres


Corría la primavera del año 621 cuando accedió Suintila al trono, primogénito del rey Recaredo y yerno del también rey Sisebuto este bravo guerrero como general había dirigido las campañas más sangrientas contra los bizantinos arrasando parte de la Bética y Cartago Nova. En estas operaciones alcanzó la fama necesaria para reclamar el trono sin oposición y una vez que llegó a él, siguiendo su espíritu guerrero lanzó una campaña terrible contra los vascones aplastando la perenne rebeldía de estos hacia los godos .Aplastados los vascones centro sus esfuerzos guerreros en los bizantinos y tras cuatro años de guerra consiguió expulsarlos definitivamente de la península con lo que consiguió reunificar la antigua Hispania bajo el mando godo. Con la península unificada y pacificada Suintila se centro en la administración de su reino, y las medidas que tomó causaron una autentica revolución. Desposeyó de sus riquezas a numerosos nobles y repartió las tierras entre el pueblo., anuló el poder del clero confiscando sus bienes que pasaron a administración real y dictó las primeras leyes que regían el tránsito de personas y cosas. Después de limar los privilegios de la nobleza y clero intento crear una línea sucesoria (la elección real entre los godos se realiza por acuerdo entre los nobles influyentes), y esto fue la gota que colmó el vaso, la sublevación estaba servida.
El duque Sisenando fue el cabecilla de la revuelta y con el apoyo de casi la totalidad de la nobleza y el clero dirigió un ejército desde la Narbonense hacia Toledo. Suintila intentó pararle en Cesaraugusta pero fue en vano, sus hombre huyeron tras ver la superioridad rival y Suintila tuvo que huir. En Toledo fue depuesto, privado de sus bienes y excomulgado. Este rey que increíblemente reinó para los pobres sus últimos días los pasó encerrado en un monasterio de Toledo escuchando los gritos de desesperación de la gente humilde.
Los nobles y el clero celebraron el ascenso del duque Sisenando con la alegría de quien vuelve a mandar bajo el manto de la tiranía, corrupción y miseria que caracterizó la época medieval

08 agosto 2007

¡Sed Ecuánimes!


Antonino es uno de los grandes emperadores romanos y también uno de los grandes desconocidos. Nos gusta recordar a los guerreros, alabar a los conquistadores y olvidar a los hombres de paz y buenos gestores.
De origen galo y criado bajo el manto político del senado este hombre de letras y paz alcanzo el manto púrpura gracias a su inteligencia y conocimientos, Adriano lo adoptó por su preparación.
Antonino fue un emperador de agradable trato con todo el mundo y un autentico revolucionario político, cuando se reafirmó en el cargo gracias a la elevación de Adriano a los altares y controlado cierto grupo de senadores guerreros, emprendió unas reformas liberales que fomentaron la mayor prosperidad romana en su historia, dictó constituciones que favorecieron la agilidad burocrática y como buen jurista socavó los cimientos sociales conservadores con sus leyes jurídicas, la mujer recibió la facultad de testar y consiguió derechos que la protegían de los maridos, los hijos de las esclavas fueron declaradas personas libres, prohibió el derecho de muerte de los amos sobre los esclavos, prohibió venderlos a los circos, a los prostíbulos y los declaró PERSONAS con lo cual dejaron de ser cosas de uso romano.
Este nobel de la paz injustamente olvidado recibió el sobrenombre de piadoso en sus veintitrés años de reinado; consagrado como dios hizo el último viaje desde su finca de Etruria a su templo romano bajo el agua de los lloros esclavos.
“Sed Ecuánimes” fueron las últimas palabras que le dijó a su tribuno antes de ir a encontrarse en el Olimpo de los dioses con su querida Faustina. Roma con las arcas saneadas y repletas lo despidió con una lluvia de pétalos, las mujeres le acercaron parte de salma a su retiro celestial, los esclavos su corazón, los hombres de paz su espíritu.
¡Salve Antonino!

02 agosto 2007

Retrato de Lisi que traía en una sortija




En breve cárcel traigo aprisionado,
con toda su familia de oro ardiente,
el cerco de la luz resplandeciente,
y grande imperio del amor cerrado.


Traigo el campo que pacen estrellado
las fieras altas de la piel luciente,
y a escondidas del cielo y del Oriente,
día de luz y parto mejorado.


Traigo todas las Indias en mi mano,
perlas que en un diamante por rubíes
pronuncian con desdén sonoro hielo;


y razonan tal vez fuego tirano,
relámpagos de risa carmesíes,
auroras, gala y presunción del cielo.

(Quevedo)

01 agosto 2007

Vias Romanas

  
El mundo antiguo no esperó el auge de Roma para implantar grandes vías de comunicación. La leyenda incluso atribuye a Heracles "patrón de los geómetros" la paternidad de la primera gran carretera desde el delta del Guadalquivir hasta Reggio de Calabría. Más allá de esta creación mítica, la arqueología y algunos relatos antiguos prueban la existencia de une vía heraclea que será retomada por las vás romanas (Vía Augusta, Vía Domitia, Vía Aurelia…). La superposición de los trazados es una constante que se encuentra en casi toda la cuenca mediterránea.
La red de las vías romanas se establece a partir de la República ya que la vía más antigua es la Vía Appia (312 a. J.C). De esta época data la mayor parte de la red de la península italiana: vía Aurelia (241 a. J.C), vía Postumia (148 a. J.C), vía Emilia Scauri (109 a. J.C). Algunas redes unen la red italiana a las provincias: vía Domitia (118 a. J.C) en Galia Narbonesa o via Egnatia (146 a. J.C) en los Balcanes. Por definición, aislada de la red continental, una vía romana se establece en la costa oriental de Córcega, al final de la República (hacia 50 a. J.C).
La increíble red de 100.000 km de vías(comparada por algunos historiadores a un pulpo) se extiende por toda la cuenca mediterránea y en gran parte de Europa y será implantada durante el Imperio. Augusto mandará construir la vía Claudia Julia Augusta en Italia (13 a. J.C) y la vía Augusta (8 a. J.C), Tiberio forjará la red africana, Trajano realizará la red balcánica, Adriano obrará par una red británica.
Los nombres de las vías se deben a sus constructores. En la República son los cónsules o los censores los que ordenan las obras, así: Appius Claudius Caecus (vía Appia), Caius Aurelius Cotta (vía Aurelia), Caius Flaminius Nepos (vía Flaminia), Spurius Postumius Albinus (vía Postumia), Marius Emilius Scaurus (vía Emilia Scauri), Cneius Domitius Ahenobarbus (vía Domitia), Gnaeus Egnatius (vía Egnatia). Posteriormente se darán a las vías los nombres de los emperadores que decidieron de la construcción: Augusto (vía Julia Augusta y vía Augusta), Séptimo Severo (vía Severiana).
Las vías romanas siguen los trazados más rectilíneos posibles pero a veces hacen un rodeo atendiendo a las necesidades de seguridad o por razones técnicas (barrancos, ríos, pantanos que franquear). Numerosas obras de arte tuvieron que ser edificadas. Los ejemplos de los puentes no faltan: puente de Carmona (vía Augusta), puente de Julien (vía Domitia), puente delle Alte (vía Julia Augusta) y también puente de Narni (vía Flaminia). En ocasiones se edifican obras de arte más complejas tales como el puente acueducto de Pontel (vía delle Galle). Puertas monumentales dan a veces entrada a ciudades atravesadas por una vía: puerta de Carmona (vía Augusta), puerta de Augusta en Nîmes (vía Domitia). Lugares amurallados marcan las vías de puntos estratégicos como en Ambrussum (vía Domitia) o en Cluses, en el punto de cruce de la vía Augusta con la vía Domitia. Ocasionalmente, incluso se conmemora un evento con un monumento como en Panissars (trofeo de Pompeya en la vía Domitia). Así mismo se encuentran numerosas necrópolis o monumentos funerarios a lo largo de las vías, fuera de las paredes de las ciudades (vía Augusta, vía Flaminia, vía Severiana, vía Appia…).
Los que tomaban estas vías de comunicación conocían las distancias que les separaban de su próxima etapa o de su lugar de encuentro mediante mojones millares (los Romanos contaban en millas y no en kilómetros). Aún hoy en día pueden verse mojones millares en los trazados de la mayoría de las vías y en particular en la vía Augusta, la vía Julia Augusta, la vía Postumia, la vía Egnatia. La lentitud de los desplazamientos en recorridos de varios cientos de kilómetros requería el uso de los albergues o posadas: elementos arqueológicos que permiten hoy hacerse una idea de lo que eran estos lugares de acogida (via Flaminia, via Egnatia).
El conocimiento de la historia y de la organización de las vías romanas es todavía muy imperfecto. Las investigaciones arqueológicas que se llevan a cabo en casi toda Europa permitirán sin duda avances importantes. Quizás también tengamos la suerte de acceder a nuevos documentos descriptivos que vengan a completar la documentación existente, que ya es clásica: mesa de Peutinger, vasos de Vicarello, itinerario de Antonino…
(Vias romanas del mediterraneo)

Gordiano ,el poeta africano


Con ochenta años cabalgaba hacia Cartago un anciano guerrero con la duda en su cabeza y en su alma, en sus escritos la divinidad imperial era vestida por otro espíritu, el cielo era espacio reservado a otra ave, la vía púrpura era camino de otra alma…..
Perteneciente a la familia de los Gracos este noble ecuestre y hábil administrador fue ascendiendo socialmente hasta que con las habituales corruptelas entró en el senado romano. Rico y buen retórico, sin embargo prefirió el ejército como eje de su vida, comandante de la IV Legión Escita tuvo que lidiar con sirios y demás pueblos belicosos del Oriente Medio. Después de unas cuantas matanzas y de saquear a sirios y cualquier comerciante que asomara la cabeza por esa tierra, fue ascendido a gobernador de Britania con el objetivo de apaciguar a los siempre inquietos britanos, aficionados cada cierto tiempo a sublevarse contra el poder imperial. Más tarde fue elegido cónsul y después edil, cargo que aprovechó para ganarse el favor de la plebe invirtiendo gran parte del dinero que consiguió en Britania, en juegos y demás actividades populares. Elegido pro-cónsul por Alejandro Severo fue destinado al gobierno de África, y en África contemplado el ocaso sahariano le informaron del asesinato de Severo por Maximino y el ascenso al trono de este. Con la lealtad de legionario se opuso a este golpe de estado y encabezo la revuelta contra el impopular Maximino.
En Roma el prefecto de Maximino era asesinado mientras el senado romano mostraba su apoyo a Gordiano nombrándole emperador con el sobrenombre de El Africano. En la mayoría de las provincias El Africano era vitoreado y él cruzaba las puertas de Cartago como ese castigado legionario a vuelta de una victoria. Con el palacete lleno de profesionales del amor y placer, bajo el influjo del vino peleón siciliano, Gordiano fijaba su mirada en el mar y descubría en el fondo como telón teatral a su querida Roma inundada de vítores hacia él y sus legiones, pero también oía los ecos de rebelión a sus espaldas de la vecina Numidia, leal a Maximino y que con unas cuantas legiones de veteranos pondría fin a las dudas y alegrías de este viejo guerrero.
Treinta y seis días fue emperador, tras conocer la muerte de su hijo en las arenas africanas su alma de poeta inundó ese viejo cuerpo legionario y decidió dejar de vivir.
Tras su muerte se dieron a conocer sus obras literarias que asombraron a propios y extraños, y que descubrieron que tras la coraza del militar se escondía un alma de escritor.